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Límites éticos en la aplicación de la estimulación eléctrica transcraneal

En los últimos años, desde Fundación FIVAN hemos explicado a muchos pacientes y familiares en qué consiste la neuroplasticidad y qué pueden aportar las técnicas de neuromodulación no invasiva, como son la estimulación eléctrica o la magnética transcraneal, en la mejora de las alteraciones cognitivas, físicas o conductuales.



En el año 2016 la Sociedad Americana de Neurología publicó una editorial avisando a los profesionales de la salud y a los usuarios que utilizan la estimulación eléctrica transcraneal (tDCS) de algunos riesgos conocidos en su aplicación y de otros problemas que pueden no ser evidentes de inmediato. Aunque la administración de tDCS puede mejorar la función cerebral hay mucho sobre la estimulación cerebral no invasiva en general y la tDCS en particular, que sigue siendo desconocido. Los cambios leves en la configuración de tDCS, incluida la amplitud de la corriente, la duración de la estimulación y la colocación de los electrodos, pueden tener efectos importantes e inesperados.


Existen cada vez más dispositivos en el mercado para estimular el cerebro y conseguir un mayor rendimiento en el deporte o tener mejor memoria. Incluso podemos encontrar tutoriales en youtube para fabricarnos nosotros mismos un dispositivo con unos pocos conocimientos de electrónica. Cualquier persona puede comprar uno de estos dispositivos por internet y recibirlo en su casa al día siguiente. Esto tiene un gran tirón comercial pero la estimulación afecta más al cerebro de lo que podemos imaginar. Por este motivo, la legislación europea y americana han establecido unos mínimos de seguridad que deben cumplir las empresas que desarrollan estos aparatos. Estas certificaciones son imprescindibles para el uso médico de la estimulación transcraneal. Y ahí está la clave. Son dispositivos médicos y deben pasar unos controles técnicos que garanticen la seguridad de los mismos. Los productos sin marcado CE no se pueden utilizar en la UE salvo para investigación.


Para entender qué es lo que ocurre cuando aplicamos la tDCS, debemos saber que el cerebro funciona como un todo y la cognición involucra a redes funcionales con diferentes componentes responsables de diferentes funciones. Las redes interactúan entre sí de modo que modificar la actividad de una red puede cambiar la actividad en otras redes. La mejora de algunas capacidades cognitivas puede tener lugar a costa de otras.


Los efectos de la tDCS son muy variables entre diferentes personas. Es probable que factores como la edad, el sexo, las hormonas, la destreza manual, la capacidad cognitiva, los trastornos neurológicos o psiquiátricos, los medicamentos, los niveles de neurotransmisores, la exposición previa a la estimulación cerebral y las diferencias en la anatomía de la cabeza tengan un impacto y puedan incluso revertir el efecto de la tDCS. Además, la aplicación de tDCS en niños merece una atención especial dadas las particularidades del sistema nervioso en desarrollo.



Por todo lo expuesto, os queremos transmitir algunos consejos y consideraciones:


- Lo más adecuado, antes de iniciar un tratamiento de neuromodulación, es hacer un electroencefalograma (EEG) y que el médico especialista en neurofisiología informe de la idoneidad o no en el uso de esta técnica en cada persona individual con la indicación clínica de un neurólogo o neuropediatra.

- Los aparatos utilizados para aplicar corriente en el cerebro deben ser dispositivos médicos aprobados para este uso por las autoridades sanitarias y aplicados en Centros Sanitarios. En Europa deben tener Marcado CE en productos sanitarios Clase IIa.

- Es importante que las sesiones de estimulación eléctrica transcraneal sean aplicadas por personal cualificado y formado. De este modo aseguramos que los electrodos se sitúen en el lugar designado, con el tipo de corriente, electrodo, intensidad y tiempo adecuados. Además, durante la sesión de estimulación es interesante trabajar al mismo tiempo con el paciente. Existe evidencia científica suficiente que confirma el valor añadido que suponen las sesiones de rehabilitación al mismo tiempo que aplicamos la corriente de la tDCS.


- La tDCS es una herramienta que utiliza el profesional sanitario y éste debe tener el conocimiento suficiente para valorar al paciente durante la sesión o sugerir cambios en el protocolo en base a los resultados de las sesiones. No existen protocolos genéricos ni pacientes que no cambien durante un tratamiento.



Esperamos que toda esta información os sea de utilidad.

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