La estimulación magnética transcraneal (TMS): Una revolución en el tratamiento de la depresión

De acuerdo a un estudio reciente, la estimulación magnética transcraneal (TMS) se ha demostrado eficaz para brindar alivio rápido a pacientes con depresión severa resistente a los tratamientos convencionales. Pero, ¿cómo funciona este proceso? Te lo explicamos a continuación.

La TMS: un nuevo enfoque para el tratamiento de la depresión

El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, fue dirigido por Anish Mitra de la Universidad de Stanford. El equipo de Mitra descubrió que la TMS funciona al revertir la dirección de ciertas señales cerebrales anormales. «Nuestra hipótesis inicial era que la TMS podría alterar el flujo de la actividad neuronal en el cerebro», explica Mitra.

Para poner a prueba esta teoría, Mitra desarrolló un método matemático novedoso para analizar las imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI), una herramienta clave para identificar las áreas activas en el cerebro.

Cómo la TMS altera la actividad cerebral

Este nuevo método de análisis emplea diferencias mínimas en el tiempo entre la activación de diferentes áreas cerebrales, permitiendo así determinar también la dirección de dicha actividad. «Era la prueba ideal para ver si la TMS puede realmente alterar la forma en que las señales fluyen a través del cerebro», añadió Mitra.

El estudio incluyó a 33 pacientes diagnosticados con trastorno depresivo resistente al tratamiento. Veintitrés de ellos recibieron un tratamiento denominado terapia de neuromodulación de Stanford, una variante de la TMS que incorpora tecnologías de imágenes avanzadas para guiar la estimulación.

Las señales cerebrales y la depresión

Los resultados del estudio revelaron un hallazgo importante: en un cerebro sano, la ínsula anterior (una región que integra las sensaciones corporales) envía señales a la corteza cingulada anterior, una región que gestiona las emociones. Sin embargo, en pacientes con depresión, este flujo de señales se invertía. La corteza cingulada anterior enviaba señales a la ínsula anterior, y esta inversión era más pronunciada en los casos de depresión más severa.

El futuro del tratamiento de la depresión con TMS

Estos descubrimientos son un avance significativo en nuestra comprensión de la depresión y de cómo la actividad cerebral puede influir en nuestro estado de ánimo. Al tratar a los pacientes con depresión con la terapia de neuromodulación de Stanford, el flujo de la actividad neuronal volvió a su dirección normal en una semana, coincidiendo con la disminución de los síntomas de depresión.

Este estudio abre nuevas perspectivas para mejorar y adaptar los tratamientos a los patrones individuales de actividad cerebral. La TMS, en combinación con técnicas de neuroimagen avanzadas, tiene el potencial de transformar la forma en que comprendemos y tratamos la depresión resistente al tratamiento.