El oxígeno hiperbárico en el tratamiento del TEA

Fivan Marzo 7, 2016 No hay comentarios
Medicina hiperbárica en FIVAN.
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Mediante este artículo, nuestro objetivo es dejar claro qué se puede mejorar con el oxígeno hiperbárico en el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y por qué. Así que vamos a explicar de manera sencilla cuál es la razón neurofisiológica para que se produzcan esos cambios y mejoras en las diferentes patologías susceptibles de tratamiento.

En los últimos años se ha empezado a utilizar, tanto en la clínica como en la investigación neurológica, el tratamiento con cámaras hiperbáricas de baja presión. Hay estudios recientes que hablan de los beneficios de la baja presión en los traumatismos cerebrales tanto en modelos animales como en humanos. En un reciente trabajo publicado con 16 pacientes que habían sufrido un traumatismo craneoencefálico, éstos mejoraron con el oxígeno hiperbárico su memoria, la ansiedad, las escalas de calidad de vida y el examen neurológico en general.

La medicina hiperbárica, en expansión

Estas mejoras también se vieron en pruebas funcionales como el SPECT (single photon emission computed tomography), mediante la cual podemos observar cambios en el riego sanguíneo cerebral. La gran ventaja de las cámaras de alta presión es que va a suponer que muchas clínicas y hospitales puedan ofrecer estos tratamientos junto a la comodidad que suponen estos dispositivos para los pacientes.

Dibujos Alzheimer

Evolución de la capacidad de colorear de un niño con TEA. 1-Antes de someterse a sesiones de oxigenación hiperbárica. 2-Después de una semana de tratamiento. 3-Después de tres semanas de tratamiento. 4-Después de cinco semanas de tratamiento.

Las causas del Trastorno del Espectro Autista todavía no están claras en la actualidad. Estudios empíricos han estimado que los síndromes genéticos sólo representan entre el 6 y el 15 % de los casos de TEA. Por lo tanto, la mayoría de los casos no se deben a un solo gen simple o a un trastorno cromosómico. A pesar de que muchas de las funciones cognitivas y conductuales de los TEA se cree que surgen de la disfunción del sistema nervioso central, hay evidencia de que existen múltiples anomalías fisiológicas asociadas al TEA. En concreto, en las últimas décadas, la investigación y estudios clínicos han implicado sistemas fisiológicos y metabólicos tales como la hipoperfusión cerebral, la desregulación inmune, la inflamación, el estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial.

Mejora de los trastornos conductuales

Desde el año 2005, diferentes investigadores han sugerido que la medicina hiperbárica puede ser útil en la mejora de los trastornos conductuales y fisiológicos que se encuentran en el TEA.

Diversos estudios han informado de una falta de riego sanguíneo cerebral en individuos con TEA en comparación con el resto de personas, medido mediante tomografía de emisión de positrones (PET), SPECT o con Resonancia Magnética Funcional. La baja irrigación se ha relacionado con los comportamientos repetitivos, el lenguaje o las emociones, y además, se ha observado un autismo más severo cuando existe una mayor falta de riego. En este sentido, varios estudios han evidenciado una mejoría significativa en el riego cerebral con el uso de oxígeno hiperbárico a bajas presiones, junto a una disminución de los marcadores de inflamación.

Propiedades antiinflamatorias

Estudios recientes apoyan la idea de que algunos individuos con TEA manifiestan neuroinflamación, desregulación inmune y/o inflamación gastrointestinal. El tratamiento con oxígeno hiperbárico ha demostrado que tiene potentes propiedades antiinflamatorias, ya que disminuye la producción de citoquinas (conjunto de proteínas que regulan interacciones de las células del sistema inmune) pro-inflamatorias, así como los niveles de neopterinas.

La medicina hiperbárica tiene múltiples aplicaciones.

FIVAN dispone de una cámara hiperbárica para pacientes de TEA. Foto: Alfonso Calza.

Algunos individuos con autismo manifiestan una disfunción mitocondrial. En este sentido, la investigación básica y la clínica han estudiado el efecto del oxígeno hiperbárico sobre la función mitocondrial. Es necesario que haya más trabajos concretos entre esta disfunción y el autismo. Hay artículos que han mostrado que el oxígeno hiperbárico disminuye los niveles del Lactato deshidrogenasa. El Lactato deshidrogenasa es un marcador de disfunción mitocondrial.

Estrés oxidativo en niños con autismo

El estrés oxidativo ocurre cuando hay un desequilibrio en nuestras células debido a un aumento en los radicales libres y/o una disminución en los antioxidantes. Múltiples estudios han demostrado la evidencia de estrés oxidativo en niños con autismo. Teóricamente el oxígeno hiperbárico puede incrementar el estrés oxidativo. Lo hace a partir del incremento de la producción de las especies reactivas del oxígeno –ROS– (iones de oxígeno, radicales libres y peróxidos). No obstante, el oxígeno hiperbárico incrementa los niveles de enzimas antioxidantes. El incremento de los niveles de enzimas antioxidantes puede proteger contra el daño causado por las ROS.

Como conclusión, la medicina hipérbarica ha mostrado en niños con autismo que mejora el riego sanguíneo cerebral, disminuye los marcadores de inflamación y no empeora los marcadores de estrés oxidativo. Es necesario hacer más estudios de investigación pero la proliferación de las cámaras de baja presión puede ayudarnos en este sentido.

Fuente: Medical Gas Research. Hyperbaric oxygen treatment in autism spectrum disorders. Daniel A Rossignol, James J Bradstreet, Kyle Van Dyke, Cindy Schneider, Stuart H Freedenfeld, Nancy O’Hara, Stephanie Cave, Julie A Buckley, Elizabeth A Mumper and Richard E Frye.

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